Aunque el relato aparezca aquí publicado, David García Velo, el autor, sigue conservando los derechos del mismo. Para cualquier cuestión relacionada con el relato ( compra, publicación, etc ) adicional se ruega consulten con su autor :

Correo de Ascii y de David García Velo...

Ascii sugiere para una lectura más detallada que uses el menú Archivo -> Guardar, así podrás leer el relato más cómodamente...

 

PERFECTO.-

Habíamos tenido problemas. Teníamos ya el dudoso honor de haber sobrevivido a

cuatro guerras mundiales, aunque con la última casi no lo logramos. Pero eso sí, habíamos

aprendido.

Nuestro mundo había pasado de un sistema total de mercado al más estricto modelo

socialista una y otra vez, cuando ya no podíamos más, llegaban los cambios, y con ellos las

guerras. Los mejores pensadores de nuestro tiempo dedicaron todos sus esfuerzos a intentar

encontrar un modelo económico perfecto, porque como decía Marx, el viejo filósofo del siglo

xx, la economía domina las ideas, y si encontrábamos el modelo económico perfecto, teníamos

las ideas perfectas, bueno, más o menos.

El caso es que la ciencia avanzó, y se descubrió el modelo perfecto. También se

encontró la causa de nuestras desdichas : el modelo era perfecto pero fallaba su ejecución por

parte de los hombres, el modelo era perfecto, los hombres no.

La solución fueron los ordenadores, o mejor dicho, el ordenador.

Resultó ser Eniac ( en honor a un viejo antecesor ) el ordenador más potente creado

por el hombre en toda su historia el que nos dio la solución. Los hombres no eran perfectos

pero Eniac si.

Eniac gobierna actualmente el planeta, es el que lleva a cabo el control de la economía

mundial, la ejecución es perfecta, las ideas son perfectas. Eniac prevé las dificultades y las

ataja antes de que sucedan, los hombres tienen lo que quieren, los hombres son felices.

Llevamos muchos años de perfección, nadie se queja, y no es por miedo a represalias,

no hay represalias, es porque no hay motivos. Nadie pasa hambre, no hay pobres, no hay

ricos, Eniac explota los recursos del planeta perfectamente, como todo.

No había problemas hasta ahora, en realidad no es un problema, pero rompe el

esquema de perfección de Eniac. Ha aparecido un hombre que no encaja, Eniac no lo sitúa, y

lo peor es que Eniac dice no saber que hacer con él, no sabe bien de donde ha salido, es decir,

no estaba en sus archivos, o si estaba, no lo sabía. Se ha hecho un autoescaner, para saber si

había algún problema de hardware, pero no lo hay.

Eniac ha solicitado hablar con ese hombre, quiere saber porqué no encaja, porqué se ha

salido de sus ecuaciones, porqué no lo ha previsto.

El hombre está entrando en la sala de Eniac, es un hombre normal, quizás demasiado

normal, es decir, es absolutamente normal, no es alto, no es bajo, no es viejo, no es joven...

- ¡ Hola ! - dice el hombre con absoluta sencillez.

- ¡ Hola !, siéntese por favor. Responde Eniac.

- Quisiera saber, si no es molestia, quién es usted y porqué no encaja en mi modelo.

- ¡ Bueno !, si no le importa, preferiría hacerte unas preguntas antes de contestarte. Sugirió el

hombre.

- Esta bien, ¿ qué quieres saber ? - Respondió Eniac.

- ¿ Funciona bien tu modelo?

- Si, por supuesto.

- ¿ Hay algún problema en el mundo ?

- No, por supuesto.

- Pero, ¿ es que todo el mundo es feliz ?

- Si, si has terminado ya, me gustaría que me contestases a la pregunta que te hice, estoy

impaciente por saber quién eres y porqué no encajas.

El hombre lloraba con una expresión triste y alegre a la vez, levantó la cabeza y dijo:

- Soy Dios, y ya no tengo nada que hacer...

 

 

David García Velo 17-01-1997