MI CRONICA DEL SIMO TCI'97
por Nacho Agulló Sousa
Durante el pasado Noviembre de 1997, desde el día 4 hasta el 9, se
celebró en Madrid una nueva edición del SIMO TCI. Esta feria,
originalmente denominada "Salón Internacional de Mobiliario de
Oficinas, TeleComunicaciones e Informática", ha cambiado últimamente su
nombre a "Feria Internacional de Informática, Multimedia y
Comunicaciones". El motivo se halla en el excepcional empuje de la
industria informática. Tantas han sido las empresas que han participado
que el enorme Parque Ferial Juan Carlos I se ha quedado pequeño: las
empresas dedicadas al mobiliario de oficinas y similares han sido
desplazadas a otra feria distinta, de nueva creación.
Y es que la industria informática crece de forma desbordante:
desde 1993 (año en que solamente ocupó cuatro de los pabellones del
recinto), el SIMO TCI ha crecido sin parar, ocupando un pabellón más en
cada nueva edición. Este auge ha llevado a que la edición de 1997 ocupe
los ocho pabellones que componen el Parque Ferial de Madrid; apenas
sobraba un poco de espacio en el pabellón 4 y otro poco en el pabellón
2.
Lamentablemente, este crecimiento desbordó también a los
organizadores. El servicio de autobuses gratuitos no aumentó, sino que
se limitó a intentar mantener los servicios de años anteriores. Y lo
que no solamente no aumentó, sino que se redujo, fué el horario: de 10
a 19 h., menos tiempo que en años anteriores.
El aumento de asistentes, unido a estas circunstancias y a las
obras en el acceso sur, provocó una auténtica crisis de transporte. Los
atascos en la entrada al Parque Ferial fueron formidables, sobre todo a
media mañana. Los autobuses gratuitos se llenaban en cada viaje, con
unas colas larguísimas, y los de pago también. Muchos actos del SIMO
TCI sufrieron retrasos debido al exageradísimo tiempo que sus
protagonistas emplearon para llegar. Esperemos que los organizadores
tomen buena nota para que ésto no se repita. Al menos, está previsto que
para cuando se celebre el siguiente SIMO TCI el Metro haya sido
ampliado para llegar hasta el Parque Ferial.
Qué se vió en el SIMO TCI
Una buena parte del SIMO TCI estuvo dedicada al hardware, con
mucho Pentium MMX y Pentium II. Pero no fué ni mucho menos una parte
mayoritaria: la gran igualdad entre los clónicos PC se hizo notar, y
cuando el único factor decisorio es el precio, montar un stand en el
SIMO TCI puede ser una pérdida de tiempo y dinero.
Los accesorios para PC estuvieron presentes con cierta abundancia.
Una sola empresa, Mediaforte, ofrecía una interminable gama de ellos:
tarjeta de sonido, radio de FM para el PC, tarjeta aceleradora gráfica
(planeada para aportar al PC las prestaciones de una consola de
videojuegos, incorpora dos pads de Sega Saturn), videoconferencia,
tarjeta aceleradora de vídeo diseñada especialmente para visionar
audiovisuales MPEG, otra tarjeta aceleradora más avanzada distribuida
con lector de CDs DVD y pensada para visionar audiovisuales MPEG-2, y
una tarjeta para acceso ultrarrápido a Internet que aseguran que
consigue velocidades de hasta 128 Kbps (les falta por asegurar que esas
prestaciones puedan conseguirse con una línea de teléfono normal...).
Hubo una importante presencia del sector recreativo, con un gran
stand donde una veintena de jóvenes se lo pasaban bomba jugando al
Quake en red. También una significativa presencia de AutoCAD, con
demostraciones en una pantalla enorme orientada hacia el acceso por
donde se entraba al pabellón; se ve que estaban convencidos de que el
AutoCAD le interesa a todo el mundo.
También Internet contó con atención. Por supuesto, los interesados
en intentar conseguir su dominio particular en Internet contaban con
Interdomain para atenderles. Además de esto, fué ofertada una gran
variedad de productos para empresas. La seguridad tuvo su importancia,
ofreciendo sus productos compañías como SGI (Gauntlet y la línea F-
secure) o FTP software, que contaba con VIP Network, un producto de
gestión de redes empresariales con especial atención a la seguridad.
Esta misma compañia ofrecía además media docena de productos
específicos como varios tipos de clientes, servidores y gateways. Otra
empresa también dedicada a la gestión de redes empresariales era
Cognos, con Power Play e Impromptu.
También Apple estuvo presente, así que aproveché para echar un
vistazo al último modelo de la gama Newton: el MessagePad 2000. Estas
máquinas, que además de la clásica manzana portan como identificación
una bombilla para agraviar a Edison, son definidas por Apple como
"asistentes digitales". Se trata de pequeñas maravillas -del tamaño de
un libro de bolsillo- orientadas al trabajo en exteriores y en naves
industriales. Son pequeñas, del tamaño de un libro de bolsillo,
desprovistas de teclado, y con casi toda su cara superior ocupada por
la pantalla; pero cuentan con prácticamente toda la funcionalidad de un
ordenador. Disponen de todas las conexiones, más entrada y salida de
sonido. También cuentan con micrófono, altavoz y un emisor/receptor de
infrarrojos que permite intercambiar datos con otros Newton o con un
Macintosh o un PC equipado con un sensor adecuado. Equipadas con un
módem, pueden conectarse a Internet y enviar y recibir correo
electrónico; también pueden enviar y recibir faxes, cuyo contenido se
muestra en la pantalla. La escritura, y también dibujo, se realizan
deslizando un lápiz Newton sobre su pantalla.
Este soy yo junto a una reproducción del Newton de tamaño
ligeramente distinto al del original.
Pero mi mayor interés en el Newton no se debe a su equipamiento,
sino a los programas inteligentes que incorpora. El reconocimiento del
texto escrito a mano es un importante avance a la hora de simplificar su
manejo. La experiencia de más de un lustro en el desarrollo del Newton
ha permitido a Apple conseguir un sistema de reconocimiento de
escritura que funciona, y aún llegar más allá: reconocer formas
geométricas simples. Un tanto escéptico al respecto, yo quise
comprobarlo dibujando un pentáculo. Dibujar nunca se me ha dado bien, y
ninguna de las cinco líneas me salió recta; pero un instante después,
el programa reemplazó mis garabatos con un pentáculo perfecto. Este
detalle implica grandes avances en el reconocimiento de formas... y a
buen entendedor...
Lo más destacado
El producto más destacado este año han sido los reconocedores de
voz. Muchos stands llevaron a cabo demostraciones con Voice Type y
otros productos, permitiendo comprobar que el reconocimiento de voz es
ya un hecho. Si alguna vez Scotty o cualquier otro tripulante del
Enterprise vuelve a visitar nuestra época, ya no se llevará la
decepción de tener que utilizar algo tan primitivo como el ratón para
manejar un ordenador.
Otro de los productos más destacados ha sido la videoconferencia
para PCs. Comercializada por primera vez hace tres años, los
sustanciosos avances en comunicaciones de los últimos tiempos han
permitido que se produzca toda una eclosión de sistemas de
videoconferencia. Y a un precio asequible: a partir de treinta y pocas
mil pesetas. Pero eso no es todo. Como toda función asumida por la
informática (palabra cuyo significado es, recordemos, automatización de
la información), la videoconferencia puede ser mucho más que
simplemente el visionado del interlocutor. Ya hay empresas que ofrecen
servicios muy variados de videoconferencia: grabación de videomensajes
para envío por correo electrónico, contestador automático que recoge
videomensajes, control completo de la cámara durante la
videoconferencia mediante mando a distancia (éste he tenido ocasión de
verlo funcionar yo, y a fe que lo hace muy bien), fácil inserción de
vídeos pregrabados en la videoconferencia, etc. Inclusive una empresa,
TeleEye, ofrece las posibilidades de "Conéctese con el contestado
automático y vigile su casa de veraneo" y "Personifique la voz" (esta
es tu ocasión, Jose María: por fin podrás hacer que los demás te
escuchen con la voz de Constantino Romero).
Ya que hablamos de automatización de las transmisiones, es el
momento de mencionar también las automatizaciones de las llamadas
telefónicas. La empresa 2Mares ofrece un servicio de telefonista
automática capaz de atender llamadas tipo, asi como otros servicios de
automatización telefónica como el envío de fax.
Las innovaciones
Ya hemos hablado de productos baratos y abundantemente ofertados
que salieron discretamente al mercado hace tres años; ahora es el
momento de hablar de los productos que acaban de salir al mercado
discretamente y que serán ofertados abundantemente dentro de tres años
más.
El que más repercusión está destinado a tener es el nuevo formato
de Compact Disc, el DVD: hasta diez veces más rápido y capaz de
contener siete veces más información que los CD-ROM actuales, según la
publicidad.
Otro de estos productos es un descodificador para acceder a
Internet a través de un canal de televisión. El sistema funciona
empleando como medio de transmisión una señal de televisión, la cual
como todos sabemos contiene una gran cantidad de información (como
ejemplo no hay más que ver el teletexto, que funciona utilizando una
minúscula parte de la emisión). El descodificador de cada usuario
identifica la parte de la información que le corresponde a él y la
descodifica. Si el sistema funciona bien, cuando hay pocos usuarios en
un canal podrían alcanzarse velocidades de transferencia varias veces
superiores a las que se obtienen con modem.
Otra innovación son los enlaces sin cables (sólo para áreas
locales por el momento). Los radiomodems y radiointerfaces RS232 ya
permiten velocidades de transmisión de hasta 9600 bps; pero tal vez la
mayor innovación la representen las redes de área local sin cables, que
partiendo del mismo principio dan soporte a redes Ethernet... ahora sí
que hacen honor a su nombre.
Explotando esta novedad, la empresa Symbol ofrece una extensa gama
de terminales portátiles orientadas al trabajo de almacén, todas ellas
equipadas con transmisión por radio y pequeños escáneres. Están
concebidas para hacer inventarios y leer las etiquetas de las cajas y
los códigos de barras. Dos de los modelos incorporan pantalla para
escribir con un lápiz especial, al estilo Apple Newton.
Asociaciones de informáticos
Como en años anteriores, este SIMO TCI contó con la presencia de
stands de asociaciones de informáticos. Visité la Asociación de
Técnicos en Informática (ATI), como buen socio que soy. Además, busqué
la asociación para licenciados, título que espero ostentar en el
futuro, y me llevé una sorpresa: donde antes había solo una, ahora
había dos.
Tras recoger todas las informaciones, puedo resumiros cómo sucedió
esta escisión: se produjo una crisis en el seno de ya veterana ALI, y
se resolvió con parte de sus capítulos territoriales abandonándola para
formar la nueva asociación AII. Para los no familiarizados con estas
asociaciones, aclaro que ALI es la Asociación de Doctores, Licenciados
e Ingenieros en Informática (inicialmente Asociación de Licenciados en
Informática, de ahí las siglas), y AII es la Asociación de Ingenieros
en Informática. Como persona ajena a éstas entidades, la causa de la
crisis apenas despertó en mí una leve curiosidad: por eso mis
averiguaciones se redujeron a enterarme de que la causa estaba
relacionada con la defensa de los intereses de los ingenieros en
informática en particular. Tal vez el nuevo nombre de ALI sea un
síntoma de esta controversia.
¿Un colegio oficial para los informáticos?
Hace algún tiempo, durante una tertulia informáticas de ATI, tuve
ocasión de debatir acerca de la eventual creación de un colegio oficial
de informáticos. Un convencido contertulio aseguró que la
Administración había adoptado una firme decisión respecto a los
colegios oficiales: no crear ni uno solo más. Otro de los presentes,
con muchos años en la profesión pero sin título universitario, insinuó
la posibilidad de que se nos diera un tratamiento similar al de los
peritos industriales y se nos introdujera en el colegio oficial de los
ingenieros (especulación razonable para quienes se encuentran en un
vacío legal que les deja desatendidos).
Teniendo en cuenta lo anterior, fué toda una sorpresa para mí
enterarme en este SIMO TCI de que había sido solicitada a la
Administración la creación de un colegio oficial de informáticos... y
no sólo una vez sino dos: tanto ALI como AII lo solicitaron, imagino
que de formas diferentes. El final de esta historia está por
escribirse.
Conferencias a las que asistí
La Asociación de Licenciados en Informática (A.L.I.) organizó un
ciclo de conferencias titulado "De Profesión, Ingeniero en
Informática", compuesto de cinco conferencias, de las que asistí a
varias. Éstas conferencias duraban dos horas y contaban cada una con
cinco ó seis oradores. Parece ser que la idea general consistía en que
los oradores hablasen diez minutos cada uno y dejasen el tiempo
restante para preguntas y coloquio, pero lo cierto es que -con
asombrosa regularidad- los oradores se dedicaron a acaparar todo el
tiempo que pudieron, de forma que en cada conferencia se llegó a la
hora de terminar sin haber podido comenzado el coloquio.
La primera de éstas conferencias fué "Directores para el 2.000", y
se supone que iba a tratar de qué funciones se le van a exigir a los
directores de empresa en el futuro inmediato. Los oradores eran
directores de empresa o directores técnicos, relativamente jóvenes, y
parecía que iban a aportar un interesante punto de vista sobre el papel
del director en la actualidad. Sin embargo, de ello se habló poco o
nada; cada orador dedicó la mayoría de su escaso tiempo a hablar de sí
mismo y de lo bien que les iba a ellos y a sus empresas, antes que
hablar del tema de la conferencia. Lo único aprovechable fué algún
comentario suelto, como "vamos a tener que ponerles cláusulas de
rescisión a los programadores de COBOL".
La segunda de éstas conferencias fué "Trabajar en Informática,
desde/para la Administración", y estuvo dedicada a la problemática de la
aplicación de la informática a la Administración Pública. Había oradores
pertenecientes a la Administración, y oradores pertenecientes a empresas
que trabajaban con ésta montando sistemas informáticos o aplicaciones.
El mensaje, en general, era de problemas: la Administración es como un
dinosaurio que reacciona con lentitud ante la el progreso de la
informática. Montar nuevas aplicaciones para los vetustos sistemas
informáticos de determinadas administraciones públicas es casi más caro
que instalar sistemas nuevos... pero adaptar bases de datos,
procedimientos administrativos y personal a un sistema nuevo cada pocos
años es casi una pesadilla.
La Asociación Española de Distribuidores de Información Electrónica
(ASEDIE), como ya hiciera en 1995, montó una conferencia doble. Una
conferencia estuvo dedicada al "V programa Marco de I+D y Sociedad
Global de la Información" y en ella un miembro de una Comisión de la
Unión Europea dedicada a las tecnologías de la información repasó -
soporíferamente- cómo la Unión Europea, a través de su Programa Marco,
fomentaba y subvencionaba los productos destinados a integrar a los
europeos en la Sociedad Global de la Información. La otra conferencia la
pronunció Isidro (no recuerdo el apellido), y estuvo dedicada a la
Información Electrónica en España. Estuvo interesante.
La Asociación de Técnicos en Informática (ATI) dedicó una mañana a
"La Lortad 5 años después (Experiencias y Perspectivas)". La LORTAD es
la Ley ORgánica sobre el Tratamiento Automatizado de Datos, y afecta a
cuantas bases de datos contengan datos personales de los ciudadanos,
garantizando la intimidad y privacidad de éstos. Este acto, tanto por
la seriedad con que se trató, como por lo equilibrado en cuanto a los
puntos de vista representados por los oradores, estuvo magnífico. En
primer lugar habló una funcionaria de la Agencia de Protección de
Datos, quien resumió el trabajo de esta agencia gubernamental desde su
comienzo, y nos habló de la función que vienen desempeñando: facilitar
a las empresas el asesoramiento que precisen para no vulnerar la LORTAD
por una parte, y castigar los incumplimientos de esta Ley por otra. Se
nos mostró como, desde su constitución, la APD ha venido persiguiendo
estos delitos con cada vez mayor insistencia, imponiendo sanciones de
hasta 100 millones (como por ejemplo a Telefónica).
A continuación esta funcionaria se tuvo que marchar a otro acto, y
fué relevada por una serie de oradores. La primera fué una
representante de la Asociación de Marketing Directo (AMD), quien
defendió el cometido de las empresas asociadas a AMD y el empeño que
ponían en respetar la LORTAD. Fué muy convincente. Recuerdo haber
pensado que su actitud era la mejor prueba del buen trabajo realizado
por la APD. También habló un representante de Telefónica Publicidad e
Información, quien trató de defender la legimitimidad de su postura de
vender los datos de las guías telefónicas a empresas. No convenció
mucho. Hablaron otras personas, incluyendo profesionales de entre el
público, uno de los cuales -bastante entrado en años- pintó el panorama
de forma bastante más pesimista, diciendo que las empresas con las que
él trabaja hacen habitualmente caso omiso de sus recomendaciones en
cuanto a respetar la LORTAD. En resumen, fué una magnífica sesión con
gran diversidad de opiniones pero sin acaloramiento, y donde se
pusieron de relevancia los aspectos que afectan a los datos personales
automatizados en nuestro país.
La Dirección General de la Guardia Civil también organizó una
conferencia-coloquio, dedicada a "El delito informático: su incidencia
en los profesionales del sector". Hay que resaltar que durante este
SIMO TCI la Guardia Civil contó por primera vez con un stand, atendido
por agentes de este cuerpo, quienes se dedicaban a advertir a los
asistentes contra el software ilegal. Esta conferencia estuvo moderada
por el carismático Pedro de Miranda, director del programa sobre
informática "Bienvenido Mr. Chip" en la cadena de radio Onda Cero. La
verdad es que para mí, oyente ocasional de dicho programa, ver a Pedro
en persona fué toda una sorpresa: el propietario de esa voz simpática y
joven resultó ser un anciano de cabello completamente cano, con unas
oscuras gafas de concha que acentuaban su aspecto de persona mayor.
También se hallaron presentes un mando de la guardia civil,
representantes de la alianza anti-piratería BSA, y representantes de
Microsoft.
El representante de la Guardia Civil informó sobre los diversos
tipos de delito informático que este cuerpo se dedica a combatir, desde
la piratería vulgar y corriente hasta la pornografía infantil y la
apología del terrorismo en Internet. Los otros oradores trataron temas
de menor interés, como valorar el perjuicio causado a la industria por
la piratería, estimaciones sobre la evolución de ésta, etc. Hubo a
continuación un coloquio bastante interesante, en el que se invitó a los
presentes a preguntar. Con algún pequeño incidente (Pedro dió la palabra
a "una señorita del fondo", que resultó ser un melenudo joven), el
coloquio sirvió para poner de manifiesto una cierta animadversión hacia
los representantes de Microsoft entre los jóvenes. Yo también pedí la
palabra, e hice uso de ella para pedir a los representantes de Microsoft
que aclarasen qué había de cierto en el -bastante extendido- rumor de
que el Windows 95 estaba preparado para invadir la intimidad del usuario
cada vez éste se conectase a la Red Microsoft a través de Internet,
aprovechando esas ocasiones para transmitir en segundo plano -y sin
conocimiento del usuario- el directorio del disco duro a Microsoft. Los
representantes de Microsoft no supieron dar una respuesta clara:
declararon desconocer semejante cosa, aunque admitieron que con Java
tal cosa es posible (!).
Al final del coloquio apareció el director general de la Guardia
Civil, seguido de dos cámaras de televisión y una veintena de
fotógrafos, para pronunciar un pequeño discurso y cerrar la
conferencia-coloquio. Esta típica ceremonia publicitaria-política,
montada en torno a un acto tan pequeño, me pareció impertinente y
perturbadora; sobre todo teniendo en cuenta que actos más importantes,
como el ciclo de conferencias de A.L.I., no habían contado con la
asistencia de periodistas gráficos. El caso es que durante los aplausos
que siguieron al discurso del director general, distraje mi hastío
observando a uno de los profesionales asistentes, que en el acto
dedicado a la LORTAD el día anterior había demostrado una gran
experiencia y un refinado criterio... y cuando me volví, descubrí que
el director general acababa de pasar por delante de mí, estrechando las
manos de los demás asistentes. Me pregunto si alguna de las
televisiones que grabaron el acto emitió aquella escena en
particular...
A continuación Bussiness Software Alliance (BSA), con motivo del
cumplimiento de diez años desde que la legislación española recogiera el
software como propiedad intelectual, nos ofreció a los asistentes un
aperitivo; el cual, como no podía ser de otra forma, fué inaugurado por
el director general de la Guardia Civil ante las correspondientes
cámaras. No puedo dejar de admitir que me puse morado de empanada,
tortilla y similares, y dejé para mejor ocasión el paquete de galletas
que me había llevado para entretener el estómago.
Valoración final
El SIMO TCI 1997 ha demostrado cuán desbordante es la pujanza de
la informática en nuestros días. Ha traído novedades. Ha traído el
éxito para algunos productos y servicios presentados en ediciones
anteriores. Ha traído interesante reflexiones sobre el presente y el
futuro del sector. Pero sobre todo, ha sido el mayor acontecimiento
jamás celebrado en el mundo de la informática de nuestro país. Creo que
todos los informáticos debemos felicitarnos por ello.